El fentanilo – DrugFacts

¿Qué es el fentanilo?

El fentanilo es un fuerte opioide sintético similar a la morfina, pero entre 50 y 100 veces más potente.1,2

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Peatones en una calle urbana.
©Getty Images/georgeclerk

Es un fármaco recetado que a veces también se usa en forma ilegal. Al igual que la morfina, por lo general se receta a pacientes con dolores intensos, especialmente después de una operación quirúrgica.3 A veces también se usa para tratar a pacientes que sufren de dolor crónico y presentan tolerancia física a otros opioides.4 La tolerancia ocurre cuando se necesita consumir cada vez mayor cantidad de una droga o consumirla con mayor frecuencia para lograr el efecto deseado.

En su modalidad recetada, el fentanilo se conoce como Actiq®, Duragesic® y Sublimaze®.4,5

Actualmente los opioides sintéticos —incluido el fentanilo— son las drogas más comúnmente asociadas con las muertes por sobredosis en Estados Unidos.

¿Qué son los opioides?

Los opioides son una clase de drogas que se encuentran en forma natural en la planta de amapola o adormidera. Algunos opioides se elaboran directamente de la planta, mientras que otros —como el fentanilo— se crean en laboratorios, donde los científicos utilizan la misma estructura química para fabricar opioides sintéticos o semisintéticos.

¿Cómo se consume el fentanilo?

Cuando lo receta un médico, el fentanilo se puede administrar en forma inyectable, en forma de un parche que se coloca sobre la piel o en forma de pastillas que el paciente disuelve en la boca como si fueran pastillas para la tos.6

El fentanilo que se consume ilegalmente y que está asociado con más frecuencia con las sobredosis recientes se fabrica en laboratorios. Este fentanilo sintético se vende ilegalmente en forma de polvo, vertido en gotas sobre papel secante, en envases de gotas para los ojos o rociadores nasales o en pastillas parecidas a las de otros opioides recetados.7

Algunos comerciantes de drogas mezclan el fentanilo con otras drogas como heroína, cocaína, metanfetamina y MDMA. Lo hacen porque una cantidad muy pequeña de fentanilo causa un colocón o high, lo que lo convierte en una opción más económica. Esto es especialmente riesgoso cuando las personas que consumen drogas no saben que la sustancia que están consumiendo puede contener fentanilo como un agregado de poco costo, pero peligroso. Tal vez consuman opioides más fuertes de lo que el organismo está acostumbrado a consumir y podrían tener mayor probabilidad de sufrir una sobredosis. Para informarse más sobre la mezcla de fentanilo con otras drogas, visite la página Fentanyl (en inglés) de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).

¿Qué efecto tiene el fentanilo en el cerebro?

Al igual que la heroína, la morfina y otras drogas opioides, el fentanilo actúa uniéndose a los receptores opioides que se encuentran en áreas del cerebro que controlan el dolor y las emociones.8 Después de consumir opioides muchas veces, el cerebro se adapta a la droga y su sensibilidad disminuye, lo que hace que resulte difícil sentir placer con otra cosa que no sea la droga. Cuando una persona se vuelve adicta, la búsqueda y el consumo de la droga se apoderan de su vida.

Los efectos del fentanilo incluyen:

  • felicidad extrema
  • aletargamiento
  • náuseas
  • confusión
  • estreñimiento
  • sedación
  • problemas para respirar
  • pérdida del conocimiento

¿Es posible sufrir una sobredosis de fentanilo?

Sí, es posible sufrir una sobredosis de fentanilo. La sobredosis ocurre cuando una droga causa efectos secundarios graves y síntomas que ponen en peligro la vida. Cuando se produce una sobredosis de fentanilo, la respiración se puede hacer muy lenta o detenerse por completo. Esto puede reducir la cantidad de oxígeno que llega al cerebro, lo que se conoce como hipoxia. La hipoxia puede llevar a un estado de coma y causar daños permanentes en el cerebro; también puede causar la muerte.

¿Cómo se trata una sobredosis de fentanilo?

Como se mencionó anteriormente, muchos comerciantes de drogas mezclan el fentanilo, que es más económico, con otras drogas como heroína, cocaína, MDMA y metanfetamina para aumentar sus ganancias, por lo que con frecuencia es difícil saber cuál de las drogas causó la sobredosis. La naloxona es un medicamento que puede servir para contrarrestar una sobredosis de fentanilo si se administra inmediatamente. Este fármaco se adhiere con rapidez a los receptores opioides y bloquea los efectos de las drogas opioides. Pero el fentanilo es más potente que otros opioides, como la morfina, por ejemplo, y puede requerir varias dosis de naloxona.

Por este motivo, si usted sospecha que alguien ha sufrido una sobredosis, lo más importante es llamar al 911 para que la persona pueda recibir atención médica inmediata. Una vez en el lugar, los paramédicos administrarán naloxona al paciente si sospechan que consumió alguna droga opioide.

La naloxona está disponible como solución inyectable y como rociador nasal (NARCAN® Nasal Spray y KLOXXADO®).

Toda persona que recibe naloxona debe ser vigilada durante dos horas después de recibir la última dosis de naloxona para asegurarse de que su respiración no se vuelve lenta o se detiene.

En algunos estados se han aprobado leyes que permiten que los farmacéuticos vendan naloxona sin una receta personal. Los rociadores nasales de naloxona pueden ser usados por amigos, familiares u otras personas para salvar a alguien que ha sufrido una sobredosis.

Infórmese más en nuestra Naloxona DrugFacts en español.

¿El consumo de fentanilo puede llevar a la adicción?

Sí. El fentanilo es adictivo por su potencia. Una persona que toma fentanilo tal como se lo indicó el médico puede crear dependencia, que se evidencia en los síntomas de abstinencia cuando deja de tomar el medicamento. Es posible ser dependiente de una droga sin ser adicto, pero la dependencia a veces conduce a la adicción.

La adicción es la forma más grave del trastorno por consumo de drogas. Este trastorno se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de la droga, algo que puede ser difícil de controlar a pesar de las consecuencias perjudiciales que acarrea. Cuando una persona es drogadicta, continúa drogándose aun cuando el hacerlo le crea problemas de salud o problemas en el trabajo, la escuela o el hogar. El trastorno por consumo de drogas puede variar en intensidad, desde leve hasta grave.

Las personas adictas al fentanilo que dejan de consumirlo pueden experimentar varios síntomas de abstinencia que a veces comienzan apenas unas pocas horas después de haber consumido la droga por última vez. Estos síntomas incluyen:

  • dolores en músculos y huesos
  • problemas para dormir
  • diarrea y vómitos
  • escalofríos con "piel de gallina"
  • movimientos incontrolables de las piernas
  • deseos intensos de consumir la droga

Estos síntomas pueden ser sumamente desagradables y son el motivo por el cual a muchas personas se les hace tan difícil dejar de consumir fentanilo. Actualmente se están creando medicamentos para ayudar en el proceso de abstinencia de fentanilo y otros opioides. La FDA aprobó la lofexidina, un medicamento no opiáceo formulado para reducir los síntomas de la abstinencia de opioides. Además, el NSS-2 Bridge es un pequeño estimulador eléctrico de los nervios que se coloca detrás de la oreja y se puede usar para tratar de aliviar los síntomas por hasta cinco días durante la fase aguda de la abstinencia. En diciembre de 2018, la FDA aprobó una aplicación para dispositivos móviles, llamada reSET®, para ayudar a tratar los trastornos por consumo de opioides (comunicado de prensa en inglés). Esta aplicación es una terapia cognitivo conductual que se obtiene con receta médica y debe usarse como parte de un tratamiento que incluya buprenorfina y control de contingencias.

¿Cómo se trata la adicción al fentanilo?

Como sucede con la adicción a otros opioides, los medicamentos y las terapias conductuales han demostrado ser eficaces en el tratamiento de las personas adictas al fentanilo.

Medicamentos: Los medicamentos para los trastornos por consumo de opioides -incluido el trastorno por consumo de fentanilo- son seguros, eficaces y salvan vidas. Estos medicamentos interactúan con los mismos receptores opioides del cerebro en los que actúa el fentanilo, pero no producen los mismos efectos.

  1. La metadona, un agonista completo de los receptores de los opioides, se adhiere a los receptores de los opioides y los activa para aliviar los síntomas de abstinencia y el deseo de consumo.
  2. La buprenorfina, un agonista parcial de los receptores de los opioides, se adhiere a los receptores de los opioides y los activa parcialmente para aliviar los síntomas de abstinencia y el deseo de consumo.
  3. La naltrexona, un antagonista de los receptores de los opioides, impide que el fentanilo se adhiera a los receptores de los opioides, bloqueando así sus efectos.

Más información sobre los medicamentos para la sobredosis, la abstinencia y la adicción a los opioides.

Apoyo psicológico: las terapias conductuales para la adicción a opioides como el fentanilo pueden ayudar a las personas a modificar su actitud y comportamiento con relación al consumo de la droga, aumentar su habilidad para llevar una vida sana y ayudarlas a continuar tomando los medicamentos. Algunos ejemplos incluyen:

  • terapia cognitivo conductual, que ayuda a modificar las expectativas y el comportamiento del paciente con relación al consumo de la droga y a manejar los factores desencadenantes y el estrés en forma eficaz;
  • control de contingencias, que emplea un sistema basado en cupones y otorga "puntos" al paciente cuando las pruebas de consumo de drogas dan resultado negativo. El paciente puede usar los puntos para obtener productos que fomentan la vida sana;
  • entrevistas motivacionales, que son un tipo de asesoramiento centrado en el paciente que trata con los sentimientos encontrados que puede experimentar el paciente con respecto al cambio.

Estos métodos de tratamiento conductual han demostrado ser eficaces, especialmente cuando se combinan con medicamentos. Infórmese más sobre los tratamientos de adicción a las drogas en nuestra publicación DrugFacts: Enfoques de tratamiento para la drogadicción.

Puntos para recordar

  • El fentanilo es un fuerte analgésico opioide sintético similar a la morfina, pero entre 50 y 100 veces más potente. En su forma recetada se utiliza para calmar el dolor, pero el fentanilo también se produce ilegalmente y se distribuye como droga callejera.
  • El fentanilo y otros opioides sintéticos son las drogas más frecuentemente relacionadas con las muertes por sobredosis.
  • El fentanilo ilegal se vende como polvo, gotas vertidas sobre papel secante como pequeñas golosinas, en goteros para los ojos o vaporizadores nasales o en forma de pastillas que tienen el aspecto de opioides recetados.
  • El fentanilo ilegal se mezcla con otras drogas como cocaína, heroína, metanfetamina y MDMA; esto es especialmente peligroso porque quien consume esas drogas por lo común no sabe que se les ha agregado fentanilo.
  • El fentanilo actúa uniéndose a los receptores opioides que se encuentran en áreas del cerebro que controlan el dolor y las emociones. Sus efectos incluyen felicidad extrema, aletargamiento, náuseas, confusión, estreñimiento, sedación, tolerancia, adicción, depresión respiratoria o paro respiratorio, pérdida del conocimiento, coma y muerte.
  • La alta potencia del fentanilo aumenta tremendamente el riesgo de sobredosis, especialmente si la persona que consume drogas no sabe que el polvo o la pastilla que usa contiene fentanilo. Puede subestimar la dosis de opioides que está tomando y sufrir una sobredosis.
  • La naloxona es un medicamento que se puede administrar para revertir una sobredosis de fentanilo. Debido a la potencia del fentanilo, tal vez sean necesarias varias dosis de naloxona.
  • Los medicamentos y las terapias conductuales han demostrado ser eficaces en el tratamiento de la adicción al fentanilo y a otros opioides.

Infórmese más

Para obtener más información sobre el fentanilo y otros opioides, visite:

Para obtener más información sobre cómo actúa la naloxona para revertir los efectos de los opioides, visite www.nida.nih.gov/es/publicaciones/drugfacts/naloxona

 

Referencias

  1. Volpe DA, Tobin GAM, Mellon RD, et al. Uniform assessment and ranking of opioid Mu receptor binding constants for selected opioid drugs. Regul Toxicol Pharmacol. 2011;59(3):385-390. doi:10.1016/j.yrtph.2010.12.007
  2. Higashikawa Y, Suzuki S. Studies on 1-(2-phenethyl)-4-(N-propionylanilino)piperidine (fentanyl) and its related compounds. VI. Structure-analgesic activity relationship for fentanyl, methyl-substituted fentanyls and other analogues. Forensic Toxicol. 2008;26(1):1-5. doi:10.1007/s11419-007-0039-1
  3. Nelson L, Schwaner R. Transdermal fentanyl: Pharmacology and toxicology. J Med Toxicol. 2009;5(4):230-241. doi:10.1007/BF03178274
  4. Garnock-Jones KP. Fentanyl Buccal Soluble Film: A Review in Breakthrough Cancer Pain. Clin Drug Investig. 2016;36(5):413-419. doi:10.1007/s40261-016-0394-y
  5. Drug and Chemical Evaluation Section, Office of Diversion Control, Drug Enforcement Administration. Fentanyl Fact Sheet. March 2015. http://www.deadiversion.usdoj.gov/drug_chem_info/fentanyl.pdf.
  6. American Academy of Pediatrics Committee on Drugs. Transfer of drugs and other chemicals into human milk. Pediatrics. 2001;108(3):776-789.
  7. Drug and Chemical Evaluation Section, Office of Diversion Control, Drug Enforcement Administrati
  8. on. Acetyl fentanyl Fact Sheet. July 2015. http://www.deadiversion.usdoj.gov/drug_chem_info/acetylfentanyl.pdf.
  9. Gutstein H, Akil H. Opioid Analgesics. In: Goodman & Gilman’s the Pharmacological Basis of Therapeutics. 11th ed. McGraw-Hill; 2006:547-590.

Esta publicación está disponible para su uso y puede ser reproducida, en su totalidad, sin pedir autorización al NIDA. Se agradece la citación de la fuente, de la siguiente manera: Fuente: Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas; Institutos Nacionales de la Salud; Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.