El COVID-19 y el consumo de drogas

Desde que la pandemia de COVID-19 fue declarada emergencia nacional en marzo de 2020, los investigadores han observado un aumento en el consumo de drogas y en las sobredosis en Estados Unidos. Esta pandemia también presenta dificultades únicas para las personas con trastornos por consumo de drogas y para quienes están en proceso de recuperación: por ejemplo, las personas con trastornos por consumo de drogas tienen mayor riesgo de sufrir peores consecuencias si contraen COVID-19. Debido a estos factores, el NIDA desempeña un papel importante en la respuesta federal a la pandemia de COVID-19.

Más información sobre COVID-19, la salud mental y el consumo de drogas:

La Dra. Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), continúa examinando el COVID-19 y el trastorno por consumo de drogas en El blog de Nora y en sus publicaciones científicas (en inglés).

    Preguntas frecuentes sobre el COVID-19 y el consumo de drogas

    Las personas que consumen drogas, son adictas o tienen un trastorno por consumo de drogas, ¿tienen mayor riesgo de contraer COVID-19?

    Sí. Si bien en estos momentos se están llevando a cabo investigaciones sobre de qué manera el consumo de drogas afecta la susceptibilidad al COVID-19, el tabaquismo y los trastornos por consumo de drogas están incluidos en una lista de problemas de salud subyacentes asociados con un mayor riesgo de enfermar gravemente por COVID-19 compilada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

    En septiembre de 2020, un análisis de registros electrónicos de salud de más de 73 millones de pacientes en 360 hospitales de Estados Unidos halló que, si bien las personas con trastorno por consumo de drogas alcanzaban a solo el 10.3% de la muestra total, representaron el 15.6% de los pacientes que recibieron un diagnóstico de COVID-19. En general, las personas que en algún momento de su vida recibieron un diagnóstico de trastorno por consumo de drogas fueron 1.5 veces más propensas a contraer COVID-19 que quienes nunca recibieron tal diagnóstico. El estudio también halló que las personas con dicho diagnóstico eran más propensas a experimentar desenlaces graves de COVID-19 que quienes no tenían el diagnóstico, incluidas la hospitalización (41% vs. 30%) y la muerte (9.6% versus 6.6%).1 Más detalles sobre estos hallazgos.

    En octubre de 2021, un análisis de registros electrónicos de salud de casi 580,000 personas completamente vacunadas en Estados Unidos halló que el riesgo de infección posvacunación por SARS-CoV-2 (el virus causante de COVID-19) entre pacientes vacunados y con trastornos por consumo de drogas fue generalmente bajo, pero superior al riesgo de las personas vacunadas que no sufrían un trastorno por consumo de drogas. Durante el estudio, el 7% de las personas vacunadas con trastornos por consumo de drogas tuvieron una infección posvacunación, en comparación con el 3.6% de las personas vacunadas sin trastornos por consumo de drogas. El estudio también halló que problemas concurrentes de salud y factores socioeconómicos adversos para la salud —que son más comunes entre las personas con trastornos por consumo de drogas— parecieron ser mayormente los causantes del mayor riesgo de infección posvacunación2Más información sobre estos hallazgos.

    Las personas que consumen drogas o tienen un trastorno por consumo de drogas, ¿pueden vacunarse contra el COVID-19?

    Sí. Los trastornos por consumo de drogas se consideran afecciones médicas subyacentes que aumentan el riesgo de complicaciones graves de COVID-19 que pueden poner en peligro la vida. La mayoría de las personas con problemas de salud subyacentes pueden recibir la vacuna, y se recomienda que lo hagan. La gran mayoría de las personas de 12 años o más pueden vacunarse contra el COVID-19 gratuitamente, independientemente de si consumen drogas o las han consumido en el pasado.

    Las personas que toman medicamentos como metadona o buprenorfina para tratar el trastorno por consumo de opioides, ¿pueden vacunarse contra el COVID-19?

    Sí. El trastorno por consumo de opioides se considera una afección médica subyacente que aumenta el riesgo de complicaciones graves de COVID-19 que pueden poner en peligro la vida. La mayoría de las personas con problemas de salud subyacentes pueden recibir la vacuna, y se recomienda que lo hagan. En la mayoría de los casos, no se recomienda suspender, discontinuar o retrasar los medicamentos para una enfermedad subyacente cerca del momento de vacunarse contra el COVID-19.

    Las personas con trastornos por consumo de drogas, ¿tienen dificultad para obtener la vacuna contra el COVID-19?

    Si bien todavía se están recopilando datos sobre la medida en que las vacunas contra el COVID-19 están llegando a las personas con trastornos por consumo de drogas, los sistemas de salud han tenido dificultad para brindar atención preventiva oportuna a esta población en el pasado.3,4 En consecuencia, agencias del Gobierno y organizaciones no gubernamentales han creado programas para ampliar la divulgación de información y el contacto con personas con trastornos por consumo de drogas o en recuperación.

    Encontrará más información sobre esta iniciativa en la página de búsqueda de navegadores para la vacunación contra el COVID-19 o llamando al teléfono 833-301-HELP (4357). La iniciativa está dirigida por dos organizaciones no gubernamentales—Addiction Policy Forum y Foundation for Opioid response Efforts—y no está afiliada con el NIDA.

    La pandemia de COVID-19, ¿ha afectado la frecuencia de las sobredosis de drogas?

    Hay datos provisionales que indican que las sobredosis de drogas se han acelerado durante la pandemia de COVID-19. Se estima que en 2020 se produjeron más de 93,000 muertes por sobredosis en Estados Unidos, la mayor cantidad jamás registrada en un período de 12 meses y un aumento de casi el 30% con relación al 2019, según datos provisionales recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

    Este aumento se observa luego del constante aumento de las muertes por sobredosis en Estados Unidos desde al menos la década de 1980.1 A partir del 2016, las muertes por sobredosis se vieron impulsadas mayormente por el opioides sintéticos similares. Los expertos observan que ciertos factores relacionados con la pandemia—tales como el aislamiento social y el estrés, el consumo solitario de drogas, los índices más elevados de consumo de drogas y el menor acceso a tratamientos para el consumo, servicios de mitigación de daños y servicios de emergencia—probablemente exacerbaron estas tendencias, si bien son necesarias más investigaciones para comprender mejor esta relación.3

    ¿Aumentó el consumo de drogas durante la pandemia de COVID-19?

    Los datos indican que ha habido grandes aumentos en muchos tipos de consumo de drogas en Estados Unidos desde que se declaró la emergencia nacional en marzo de 2020. Los investigadores hallaron aumentos en la cantidad de resultados positivos de presencia de drogas en análisis de orina solicitados por los médicos y los sistemas legales. En estos informes, la presencia de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina aumentó en relación con los años anteriores.4,5 Estudios realizados en Estados Unidos y otros países también sugieren que muchas personas incrementaron el consumo de alcohol y cannabis (marihuana), especialmente quienes sufren de depresión y ansiedad clínica y quienes experimentan estrés relacionado con el COVID-19.6,7,8  

    El aislamiento social y el estrés relacionado con la pandemia probablemente sean factores que contribuyeron al aumento en el consumo de drogas y en las consecuencias negativas de ese consumo,9,10,11,12 si bien es necesario investigar más para comprender la relación entre la pandemia de COVID-19 y las pautas de consumo de drogas. El NIDA continúa apoyando y realizando investigaciones para ampliar la comprensión y responder mejor a los factores de riesgo asociados con la pandemia en lo que hace al consumo de drogas y a los trastornos por consumo de drogas.

    Entre los adolescentes, los índices de consumo de cannabis y el consumo de alcohol en modalidad de atracón durante la pandemia de COVID-19 no variaron en forma significativa con respecto a años anteriores, según una encuesta de representación nacional de estudiantes de 12.o grado en Estados Unidos que se realizó entre mediados de julio y mediados de agosto de 2020. El mismo estudio halló que el vapeo de nicotina entre los estudiantes del último año de la escuela secundaria mostró cierta disminución entre 2019 y 2020. Otro estudio halló que los índices generales de consumo de drogas en la población de 10 a 14 años fueron similares durante los primeros seis meses de la pandemia de COVID-19 en comparación con los de antes de la pandemia. Infórmese más sobre el consumo de drogas en los jóvenes durante la pandemia de COVID-19.

    ¿Es mayor el riesgo de que las personas desarrollen un trastorno por consumo de drogas durante la pandemia de COVID-19?

    Los datos relativos a la cantidad de personas que desarrollaron trastornos por consumo de drogas en Estados Unidos en 2020 todavía no se han publicado. Sin embargo, los científicos especialistas en adicción saben desde hace mucho tiempo que el estrés, el trauma, la enfermedad mental y otros tipos de angustia mental hacen que las personas se vuelvan más vulnerables a desarrollar un trastorno por consumo de drogas.9,10,11,12,13,14 Desde el comienzo de la pandemia, las autoridades sanitarias han observado una mayor cantidad de reportes de angustia mental en muchos grupos de población, incluso en personas sin antecedentes de enfermedad mental y en adultos jóvenes, minorías raciales y éticas, trabajadores esenciales y cuidadores no remunerados de personas adultas.15,16,17  El NIDA continúa apoyando y realizando investigaciones para ampliar la comprensión y responder mejor a los factores de riesgo asociados con la pandemia en lo que hace al consumo de drogas y a los trastornos por consumo de drogas.

    Puede encontrar información adicional y más recursos en:

    ¿Qué impacto tiene la crisis de COVID-19 en las personas que están en tratamiento por un trastorno por consumo de drogas o que actualmente están en recuperación?

    Las personas en tratamiento por trastornos por consumo de drogas enfrentan dificultades especiales durante la pandemia. El distanciamiento social, las cuarentenas y otras medidas de salud pública han dificultado el acceso a medicamentos y otros servicios de apoyo para muchos. Por ejemplo, quienes tienen un trastorno por consumo de opioides y dependen de la metadona que se dispensa en una clínica podrían tener problemas para obtener este medicamento diario en tiempos de distanciamiento social. En respuesta a esta situación, las agencias federales han tomado medidas para ampliar el acceso a medicamentos vitales durante la pandemia. En consecuencia, las personas con trastorno por consumo de opioides ahora pueden comenzar el tratamiento con buprenorfina sin necesidad de realizar una visita inicial a un médico, y ciertas personas que están en un régimen de tratamiento estable con metadona pueden llevar a su casa dosis suficientes para 14-28 días. La Dra. Nora Volkow, directora del NIDA, examina estos cambios en un blog de septiembre de 2020.

    Para quienes están en la etapa de recuperación de un trastorno por consumo de drogas, el apoyo social es vital, y el aislamiento social es un factor de riesgo para retomar el consumo (recaídas). Las medidas de distanciamiento social y cuarentena pueden ser particularmente difíciles para las personas en recuperación porque limitan el acceso a reuniones de apoyo entre pares. Si bien los medios de apoyo presencial para la recuperación pueden estar limitados durante la pandemia, las reuniones virtuales y las consultas de telesalud con un terapeuta se han expandido y pueden resultar útiles para algunos. Aquí encontrará más información sobre el COVID-19 y la recuperación.

    ¿Cómo está impactando la pandemia de COVID-19 a los jóvenes y a su consumo de drogas?

    La pandemia de COVD-19 ha alterado en forma significativa la vida de muchos niños y adolescentes en todo el mundo, y los estudios indican que muchos jóvenes pueden estar experimentando mayores índices de ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental.18

    El NIDA está patrocinando investigaciones para comprender mejor de qué manera la pandemia está afectando el consumo de drogas y otros desenlaces médicos entre los jóvenes. Entre las iniciativas de investigación se cuentan los estudios Adolescent Brain Cognitive Development℠ Study (ABCD Study®) y HEALthy Brain Child Development (HBCD) Study, además de la encuesta anual Monitoring the Future (MTF).

    El estudio ABCD, lanzado en 2018, es el mayor estudio a largo plazo del desarrollo del cerebro y la salud infantil en Estados Unidos. Encabezado por el NIDA y con el apoyo de otros nueve institutos y centros de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), el estudio sigue a más de 10,000 niños desde la edad de 9-10 años con imágenes escaneadas del cerebro cada dos años y pruebas neurocognitivas cada año. El estudio también incluye la recolección regular de especímenes biológicos y cuestionarios sobre la salud física y mental, el consumo de drogas, la cultura y el entorno, el estilo de vida y otros factores. Durante la pandemia, los investigadores añadieron cuestionarios mensuales para indagar sobre las actitudes y los resultados de salud relacionados con el COVID, y cómo la pandemia está afectando la asistencia a clase, la participación en actividades escolares, la vida familiar, las pautas de sueño, las rutinas cotidianas, la actividad física, la salud mental, el tiempo frente a las pantallas, las experiencias de racismo y discriminación y las estrategias conductuales para afrontar la situación. Una encuesta de 7,800 participantes del estudio ABCD de entre 10 y 14 años halló que el índice general de consumo de drogas entre estos jóvenes permaneció relativamente estable antes y durante los primeros seis meses de la pandemia de COVID-19. Más información sobre estos hallazgos.

    Como parte de la iniciativa HEAL (Helping to End Addiction Long-Term) de los Institutos Nacionales de la Salud, el NIDA encabeza el estudio HEALthy Brain and Child Development (HBCD), el cual realiza el seguimiento de niños y sus madres desde el período prenatal hasta la edad de 9-10 años para comprender mejor el impacto que tienen en el desarrollo del niño el consumo de drogas por parte de la madre, el entorno y los factores relacionados. En la fase piloto del estudio HBCD, las mujeres embarazadas participaron en estudios para examinar el impacto de la pandemia en su salud y bienestar. En un grupo más pequeño, los investigadores emplearon técnicas de neuroimagenología para comparar los cerebros de bebés nacidos de madres que arrojaron resultado positivo en una prueba de SARS-CoV-2 (el virus que causa el COVID-19) con los cerebros de bebés nacidos antes de la pandemia o de madres que no tuvieron resultado positivo a la prueba de SARS-CoV-2. Tanto el estudio ABCD como el estudio HBCD medirán múltiples parámetros de salud, incluidos los que se relacionan con el consumo de drogas y el COVID-19, en sus respectivos participantes durante la pandemia y después de ella.

    Datos preliminares de la encuesta Monitoring the Future (MTF) recolectados entre mediados de julio y mediados de agosto de 2020 sugieren que los índices de consumo de cannabis y el consumo de alcohol en modalidad de atracón entre los estudiantes del último año de la escuela secundaria no se modificaron significativamente con respecto a años anteriores, si bien la percepción de los adolescentes fue que esas sustancias estuvieron menos disponibles. Los investigadores también hallaron que el vapeo de nicotina entre los estudiantes del último año de la escuela secundaria mostró cierta disminución entre 2019 y 2020. Más información sobre estos hallazgos. Se anticipa que hacia fines de 2021 se publicarán más datos de la encuesta MTF sobre el consumo de drogas entre los jóvenes en 2020.

    ¿Qué debo hacer durante esta pandemia si tengo un trastorno por consumo de drogas o me preocupa la posibilidad de tenerlo?
    • Es esencial vacunarse para protegerse del COVID-19. Aquí encontrará más información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades sobre la vacunación contra el COVID-19.
    • Prevención del contagio: siga las pautas preventivas para evitar el COVID-19.
    • Llame a su médico si presenta síntomas de COVID-19. Las personas con un trastorno por consumo de drogas pueden tener mayor riesgo de sufrir efectos graves.
    • Si está en tratamiento por consumo de drogas, manténgase en contacto con su médico. Infórmese sobre el modo en que las medidas de salud pública relacionadas con el COVID-19 afectan su tratamiento a fin de asegurar que pueda continuar con el mismo.
    • Si está en crisis, llame a la Línea Nacional Lifeline de Prevención del Suicidio al 1-800-273-TALK (8255), o envíe por texto la palabra HELLO al 741741 (la línea de crisis reservada para mensajes de texto). Ambos servicios son gratuitos y confidenciales y están disponibles las 24 horas, todos los días de la semana. Las personas con impedimentos auditivos pueden comunicarse con Lifeline a través del servicio TTY, 1-800-799-4889.
    • Es normal sentir estrés durante estos tiempos difíciles, pero el estrés también puede aumentar el consumo de drogas. El tratamiento eficaz, las estrategias positivas para enfrentar la situación y los recursos virtuales para la recuperación pueden reducir el efecto del estrés y el miedo y aliviar la ansiedad, la depresión y otras emociones difíciles.
    • Considere conectarse con recursos de apoyo, incluidos recursos virtuales de recuperación, como los que se indican a continuación:
      • Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental ( SAMHSA)
        • FindTreatment.gov y 1-800-662-HELP (4357) para conectarse con uno de miles de proveedores con licencia estatal especializados en el tratamiento de trastornos por consumo de drogas, drogadicción y enfermedades mentales.
        • Recursos virtuales de recuperación para el consumo de drogas y la salud mental, incluye enlaces a reuniones virtuales y recursos de apoyo para la recuperación ofrecidos por varios grupos de ayuda mutua y otras organizaciones, además de información sobre cómo organizar una reunión virtual.
      • Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA)
    ¿Cómo puedo ayudar a un ser querido que está luchando con un trastorno por consumo de drogas o está en recuperación durante estos tiempos difíciles?

    El estrés relacionado con la pandemia de COVID-19 puede ser particularmente intenso para las personas que tienen un trastorno por consumo de drogas. Quienes están en recuperación pueden encontrarse con ansias más urgentes de consumir drogas y podrían estar en mayor riesgo de retomar el consumo (recaídas).

    • Si un ser querido está en crisis, llame a la Línea Nacional Lifeline de Prevención del Suicidio al 1-800-273-TALK (8255) o envíe por texto la palabra HELLO al 741741 (la línea de crisis reservada para mensajes de texto). Ambos servicios son gratuitos y confidenciales y están disponibles las 24 horas, todos los días de la semana. Las personas con impedimentos auditivos pueden comunicarse con Lifeline a través del servicio TTY, 1-800-799-4889.
      • Si le preocupan las publicaciones de un amigo en las redes sociales, comuníquese directamente con dichas redes.
      • En caso de emergencia, llame al 911.
    • Si conoce a alguien que tiene un trastorno por consumo de drogas o se está recuperando de un trastorno por consumo de drogas, este puede ser un buen momento para comunicarse con esa persona para ver cómo está y recordarle que hay gente que la quiere.
    • También puede alentar a su ser querido a emplear herramientas eficaces para lidiar con la situación, reducir los efectos del estrés y el miedo y aliviar la ansiedad, la depresión y otras emociones difíciles.
    • Si su ser querido está consumiendo cada vez más drogas o reduciendo los tratamientos durante la pandemia, ayúdelo a conectarse con recursos de apoyo, incluidos recursos virtuales para la recuperación:
      • Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental ( SAMHSA)
        • FindTreatment.gov y 1-800-662-HELP (4357) para conectarse con uno de miles de proveedores con licencia estatal especializados en el tratamiento de trastornos por consumo de drogas, drogadicción y enfermedades mentales.
        • Recursos virtuales para la recuperación del consumo de drogas y la enfermedad mental. Incluye enlaces a reuniones virtuales y recursos de apoyo para la recuperación ofrecidos por varios grupos de ayuda mutua y otras organizaciones, además de información sobre cómo crear una reunión virtual.
      • Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA)
    Las personas que fuman o vapean, ¿deben estar especialmente preocupadas por el COVID-19?

    Sí. Se ha demostrado que fumar o vapear drogas—incluidos tabaco/nicotina, marihuana, heroína y cocaína crack—empeora enfermedades pulmonares tales como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma; a su vez, las enfermedades respiratorias crónicas pueden aumentar las probabilidades de enfermar gravemente por COVID-19.5 Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportan que haber fumado o fumar en la actualidad cigarrillos puede aumentar la probabilidad de enfermar gravemente por COVID-19. El uso de dispositivos de vapeo (cigarrillos electrónicos) puede exponer a los pulmones a sustancias químicas tóxicas,1 pero no está claro si aumenta el riesgo de contraer el virus causante de COVID-19 o si el vapeo provoca síntomas más graves.

    Según un análisis de registros médicos electrónicos realizado en septiembre de 2020, los pacientes hospitalarios que habían recibido un diagnóstico de trastorno por consumo de tabaco en el año anterior tuvieron 8.2 veces más probabilidades de contraer COVID-19 que quienes no habían recibido tal diagnóstico.1

    Aquí encontrará más información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades sobre el riesgo y la gravedad del COVID-19 en personas que consumen drogas.

    Quienes consumen opioides o tienen un trastorno por consumo de opioides, ¿deben estar especialmente preocupados por el COVID-19?

    Muy probablemente, sí. Los opioides actúan sobre el tronco del encéfalo y disminuyen el ritmo respiratorio, lo que aumenta el riesgo de una sobredosis que pone en peligro la vida y de daños duraderos en el cerebro, el corazón y los pulmones.6 Debido a estos efectos negativos sobre la salud cardíaca y pulmonar, las personas que consumen opioides en grandes dosis pueden ser más susceptibles al COVID-19, y su enfermedad puede ser más grave.

    Según un análisis de registros médicos electrónicos realizado en septiembre de 2020, los pacientes hospitalarios que habían recibido un diagnóstico de trastorno por consumo de opioides en el año anterior tuvieron 10.2 veces más probabilidades de contraer COVID-19 que quienes no habían recibido tal diagnóstico.1 Es necesario investigar más para comprender mejor la relación entre el consumo de opioides y el COVID-19.

    Aquí encontrará más información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades sobre el riesgo y la gravedad del COVID-19 en personas que consumen drogas.

    El consumo de metanfetamina, cocaína y otros estimulantes, ¿puede aumentar el riesgo de COVID-19?

    Muy probablemente, sí. Los estimulantes como la metanfetamina, la cocaína y la anfetamina contraen los vasos sanguíneos y pueden aumentar el riesgo de derrame cerebral, ataques al corazón, arritmias, convulsiones y otros trastornos que pueden conducir a daños más graves en el corazón o los pulmones de una persona con COVID-19.5

    Según un análisis de registros médicos electrónicos realizado en septiembre de 2020, los pacientes hospitalarios que habían recibido un diagnóstico de trastorno por consumo de cocaína en el año anterior tuvieron 6.5 veces más probabilidades de contraer COVID-19 que quienes no habían recibido tal diagnóstico.1 Es necesario investigar más para comprender mejor la relación entre el consumo de estimulantes y el COVID-19.

    Las personas con trastornos por consumo de drogas, ¿tienen otros riesgos asociados con el COVID-19?

    Sí. Un alto porcentaje de individuos con trastorno por consumo de drogas carecen de hogar, y viceversa.7 Entre otras innumerables dificultades, las personas sin hogar o sin estabilidad habitacional tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19 debido a índices más elevados de afecciones subyacentes de salud y a la propagación comunitaria en los refugios para personas sin techo. Lo mismo ocurre con las cárceles. Más de la mitad de las personas encarceladas en Estados Unidos tienen trastornos por consumo de drogas, y la población penitenciaria tiene un mayor riesgo de contraer COVID-19. Además, en momentos en que las hospitalizaciones por COVID-19 son altas, el acceso al cuidado de la salud puede ser limitado en ciertas áreas, y es posible que las personas adictas no puedan obtener atención médica cuando la necesitan.

    Imagen
    Esta imagen de microscopio electrónico de barrido muestra el SARS-CoV-2 (objetos redondos de oro) emergiendo de la superficie de las células cultivadas en el laboratorio.
    Gentileza de NIAID
    Esta imagen escaneada con microscopio electrónico muestra el SARS-CoV-2 (los objetos circulares dorados) saliendo de la superficie de células cultivadas en el laboratorio. SARS-CoV-2  es el virus que causa la enfermedad COVID-19. Imagen capturada y coloreada en los laboratorios Rocky Mountain del NIAID en Hamilton, Montana.

    Orientación para los profesionales de la salud

    Orientación para investigadores

    Recursos del sistema penal

    Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC)

    Referencias

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    2. L Wang, QQ Wang, PB Davis, et al. Increased risk for COVID-19 breakthrough infection in fully vaccinated patients with substance use disorders in the United States between December 2020 and August 2021. World Psychiatry. DOI: 10.1002/wps.20921 (2021).
    3. Volkow ND, Blanco C. Research on substance use disorders during the COVID-19 pandemic [published online ahead of print, 2021 Apr 8]. J Subst Abuse Treat. 2021;129:108385. doi:10.1016/j.jsat.2021.108385
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    7. Capasso A, Jones AM, Ali SH, Foreman J, Tozan Y, DiClemente RJ. Increased alcohol use during the COVID-19 pandemic: The effect of mental health and age in a cross-sectional sample of social media users in the U.S. Prev Med. 2021;145:106422. doi:10.1016/j.ypmed.2021.106422
    8. White HR, Stevens AK, Hayes K, Jackson KM. Changes in alcohol consumption among college students due to COVID-19: Effects of campus closure and residential change. J Stud Alcohol Drugs. 2020;81(6):725-730. doi:10.15288/jsad.2020.81.725
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    12. Copeland M, Fisher JC, Moody J, Feinberg ME. Different kinds of lonely: Dimensions of isolation and substance use in adolescence. J Youth Adolesc. 2018;47(8):1755-1770. doi:10.1007/s10964-018-0860-3
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