El COVID-19 y el consumo de drogas

La pandemia de COVID-19 presenta dificultades únicas para las personas con trastornos por consumo de drogas y para quienes están en proceso de recuperación. Los recursos siguientes pueden ser de utilidad.

La Dra. Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), continúa examinando el COVID-19 y el trastorno por consumo de drogas en El blog de Nora y en sus publicaciones científicas (en inglés).

    Preguntas frecuentes sobre el COVID-19 y el consumo de drogas

    Las personas que consumen drogas, son adictas o tienen un trastorno por consumo de drogas, ¿tienen mayor riesgo de contraer COVID-19?

    Sí. Si bien en estos momentos se están llevando a cabo investigaciones sobre cómo el consumo de drogas afecta la susceptibilidad al COVID-19, el tabaquismo y los trastornos por consumo de drogas ya están incluidos en una lista de afecciones de salud subyacentes asociadas con un mayor riesgo de enfermar gravemente por COVID-19 compilada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

    En septiembre de 2020, un análisis de los registros electrónicos de salud de más de 73 millones de pacientes en 360 hospitales de Estados Unidos halló que si bien las personas con trastorno por consumo de drogas alcanzaban a solo el 10.3% de la muestra total, representaron el 15.6% de los pacientes que recibieron un diagnóstico de COVID-19. En general, las personas que en algún momento de su vida recibieron un diagnóstico de trastorno por consumo de drogas fueron 1.5 veces más propensas a contraer COVID-19 que quienes nunca recibieron tal diagnóstico.  El estudio también halló que las personas con dicho diagnóstico eran más propensas a experimentar desenlaces graves de COVID-19 que quienes no tenían ese diagnóstico, incluidos la hospitalización (41% vs. 30%) y la muerte (9.6% vs. 6.6%).[1] Más información sobre los hallazgos del estudio.

    Las personas que consumen drogas, son adictas o tienen un trastorno por consumo de drogas, ¿tienen mayor riesgo de contraer COVID-19?

    Sí. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que las personas con afecciones de salud subyacentes —entre las que se cuentan los trastornos por consumo de drogas— se vacunen completamente contra el COVID-19 tan pronto como tengan la oportunidad de hacerlo. La mayoría de las personas de 12 años o más pueden recibir la vacuna gratuitamente, independientemente de si consumen drogas o las han consumido en el pasado. No se han reportado problemas de seguridad que vinculen el consumo de drogas con reacciones adversas a ninguna de las vacunas contra el COVID-19 disponibles para la población de Estados Unidos.

    Las personas que toman medicamentos como metadona o buprenorfina para tratar el trastorno por consumo de opioides, ¿pueden vacunarse contra el COVID-19?

    Sí. No se han reportado problemas de seguridad que vinculen el consumo de drogas con reacciones adversas a ninguna de las vacunas contra el COVID-19 disponibles para la población de Estados Unidos. Los expertos recomiendan que quienes toman medicamentos para el trastorno por consumo de opioides reciban la vacuna y continúen con sus medicamentos según las indicaciones de un profesional médico.

    Las personas con trastornos por consumo de drogas, ¿tienen dificultad para obtener la vacuna contra el COVID-19?

    Aunque todavía se están recopilando datos sobre en qué medida las vacunas contra el COVID-19 están llegando a las personas con trastornos por consumo de drogas, en el pasado los sistemas de salud han tenido dificultad para brindar atención preventiva oportuna a esta población.[2][3] En consecuencia, agencias del Gobierno y organizaciones no gubernamentales crearon programas para ampliar la divulgación de información y el contacto con personas con trastornos por consumo de drogas o en recuperación.

    Encontrará más información sobre esta iniciativa en la página de búsqueda de navegadores para la vacunación contra el COVID-19 (en inglés) o llamando al teléfono 833-301-HELP (4357). La iniciativa está dirigida por dos organizaciones no gubernamentales —Addiction Policy Forum y Foundation for Opioid Response Efforts— y no está afiliada con el NIDA.

    Las personas que fuman o vapean, ¿deben estar especialmente preocupadas por el COVID-19? 

    Sí. Se ha observado que el tabaquismo y el vapeo de drogas —incluidos tabaco/nicotina, marihuana, heroína y cocaína crack—empeoran trastornos pulmonares como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma, y las enfermedades pulmonares crónicas pueden aumentar las probabilidades de que una persona enferme gravemente por COVID-19.[4] Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades indican que el hecho de fumar en la actualidad o haber fumado en el pasado puede hacer que una persona tenga más probabilidades de enfermar gravemente por COVID-19. El uso de dispositivos de vapeo (cigarrillos electrónicos) puede exponer a los pulmones a sustancias químicas tóxicas,[1]  aunque no está claro si el vapeo genera un mayor riesgo de contraer el virus causante de COVID-19 o si provoca síntomas más graves.

    Según un análisis de registros médicos electrónicos realizado en septiembre de 2020, los pacientes de hospitales que habían recibido un diagnóstico de trastorno por consumo de tabaco en el año anterior tuvieron 8.2 veces más probabilidades de contraer COVID-19 que quienes no habían recibido tal diagnóstico.[1]

    Las personas que consumen opioides o tienen un trastorno por consumo de opioides, ¿deben estar especialmente preocupadas por el COVID-19? 

    Muy probablemente, sí. Los opioides actúan en el tronco del encéfalo y reducen el ritmo de la respiración, lo que aumenta el riesgo de una sobredosis capaz de causar la muerte o daños duraderos al cerebro, el corazón y los pulmones.[5] Debido a estos impactos negativos en la salud cardíaca y pulmonar, las personas que consumen altas dosis de opioides pueden ser más susceptibles al COVID-19, y la enfermedad puede ser más grave.

    Según un análisis de registros médicos electrónicos realizado en septiembre de 2020, los pacientes de hospitales que habían recibido un diagnóstico de trastorno por consumo de opioides en el año anterior tuvieron 10.2 veces más probabilidades de contraer COVID-19 que quienes no habían recibido tal diagnóstico.[1] Es necesario investigar más para comprender mejor la relación entre el consumo de opioides y el COVID-19.

    El consumo de metanfetamina, cocaína y otros estimulantes, ¿puede aumentar el riesgo de COVID-19?

    Muy probablemente, sí. Los estimulantes como la metanfetamina, la cocaína y la anfetamina contraen los vasos sanguíneos y pueden aumentar el riesgo de derrame cerebral, ataques al corazón, arritmias, convulsiones y otros trastornos que pueden conducir a daños más graves en el corazón o los pulmones de una persona con COVID-19.[4]

    Según un análisis de registros médicos electrónicos realizado en septiembre de 2020, los pacientes de hospitales que habían recibido un diagnóstico de trastorno por consumo de cocaína en el año anterior tuvieron 6.5 veces más probabilidades de contraer COVID-19 que quienes no habían recibido tal diagnóstico.[1] Es necesario investigar más para comprender mejor la relación entre el consumo de estimulantes y el COVID-19.

    Las personas con trastornos por consumo de drogas, ¿tienen otros riesgos asociados con el COVID-19? 

    Sí. Un gran porcentaje de personas con trastornos por consumo de drogas carecen de vivienda, y viceversa.[6] Entre otras innumerables dificultades, las personas sin vivienda o con inestabilidad habitacional tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19 debido a los mayores índices de trastornos de salud subyacentes y a la propagación comunitaria en los refugios para personas sin hogar. Lo mismo ocurre con las cárceles. Más de la mitad de las personas encarceladas en Estados Unidos tienen trastornos por consumo de drogas, y la población penitenciaria tiene un mayor riesgo de contraer COVID-19. Además, en momentos en que las hospitalizaciones por COVID-19 son altas, el acceso al cuidado de la salud puede ser limitado en ciertas áreas, y es posible que las personas adictas no puedan obtener atención médica cuando la necesitan.

    ¿Qué impacto tiene la crisis de COVID-19 en las personas que están en tratamiento por un trastorno por consumo de drogas o están actualmente en recuperación?

    Las personas en tratamiento por trastornos por consumo de drogas enfrentan dificultades especiales durante la pandemia. El distanciamiento social, las cuarentenas y otras medidas de salud pública han entorpecido el acceso de muchas de esas personas a medicamentos y otros servicios de apoyo. Por ejemplo, quienes tienen un trastorno por consumo de opioides y dependen de la metadona que se dispensa en una clínica podrían tener problemas para obtener este medicamento diario en tiempos de distanciamiento social. En respuesta a esta situación, las agencias federales han tomado medidas para ampliar el acceso a medicamentos vitales durante la pandemia. En consecuencia, las personas con trastorno por consumo de opioides ahora pueden comenzar el tratamiento con buprenorfina sin necesidad de realizar una visita inicial a un médico, y ciertas personas que están en un régimen de tratamiento estable con metadona pueden llevar a casa dosis suficientes del fármaco para 14-28 días. La Dra. Nora Volkow, directora del NIDA, examina estos cambios en un blog de septiembre de 2020.

    El apoyo social es vital para quienes están en la etapa de recuperación de un trastorno por consumo de drogas, y el aislamiento social es un factor de riesgo para retomar el consumo (recaída). Las medidas de distanciamiento social y cuarentena pueden ser particularmente difíciles para las personas en recuperación porque limitan el acceso a reuniones de apoyo entre pares. Si bien los medios de apoyo presencial para la recuperación pueden estar limitados durante la pandemia, las reuniones virtuales y las consultas de telesalud con un terapeuta se han expandido y pueden resultar útiles para algunos. Aquí encontrará más información sobre el COVID-19 y las personas en recuperación del consumo de drogas.

    La pandemia de COVID-19, ¿ha afectado la frecuencia de las sobredosis de drogas?

    Hay datos provisionales que indican que las sobredosis de drogas se han acelerado (en inglés) durante la pandemia de COVID-19. Entre noviembre de 2019 y octubre de 2020, se produjeron casi 92,000 muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos, la mayor cantidad de muertes por sobredosis nunca antes registradas en un período de 12 meses, según datos provisionales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (en inglés)

    ¿Qué debo hacer durante esta pandemia si tengo un trastorno por consumo de drogas o me preocupa la posibilidad de tenerlo?
    • Es esencial vacunarse para protegerse del COVID-19. Más información de los CDC sobre la vacunación contra el COVID-19.
    • Para evitar el contagio, siga las pautas preventivas del COVID-19.
    • Llame al médico si presenta síntomas de COVID-19. Las personas con un trastorno por consumo de drogas pueden tener mayor riesgode sufrir efectos graves.  
    • Si está en tratamiento por consumo de drogas, manténgase en contacto con su médico. Infórmese sobre cómo las medidas de salud pública relacionadas con el COVID-19 afectan su tratamiento, a fin de evitar interrumpirlo.
      • Si está en crisis, llame a la Línea Nacional Lifeline de Prevención del Suicidio (enlace externo) al 1-800-273-TALK (8255), o envíe por texto la palabra HELLO al número 741741. Ambos servicios son gratuitos y confidenciales y están disponibles las 24 horas, todos los días de la semana. Las personas con impedimentos auditivos pueden comunicarse con Lifeline a través del servicio TTY, 1-800-799-4889.
    • Es normal sentir estrés durante estos tiempos difíciles, pero el estrés también puede aumentar el consumo de drogas. El tratamiento eficaz, las estrategias positivas para enfrentar la situación y los recursos virtuales para la recuperación pueden reducir el efecto del estrés y el miedo y aliviar la ansiedad, la depresión y otras emociones difíciles.
    • Considere conectarse con recursos de apoyo, incluidos recursos virtuales de recuperación, como los que se indican a continuación:
      • Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA)
        • FindTreatment.gov (en inglés) y 1-800-662-HELP (4357): podrá conectarse con uno de los miles de proveedores con licencia estatal que se especializan en el tratamiento de trastornos por consumo de drogas, drogadicción y enfermedades mentales.
        • Recursos virtuales de recuperación para el consumo de drogas y la salud mental (en inglés): enlaces a reuniones virtuales y recursos de apoyo para la recuperación ofrecidos por varios grupos de ayuda mutua y otras organizaciones; el sitio también contiene información sobre cómo crear una reunión virtual.
      • Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo (NIAAA)
    ¿Cómo puedo ayudar a un ser querido que está luchando con un trastorno por consumo de drogas o está en recuperación durante estos tiempos difíciles?

    El estrés relacionado con la pandemia de COVID-19 puede ser particularmente intenso para las personas que tienen un trastorno por consumo de drogas. Quienes están en recuperación pueden encontrarse con ansias más urgentes de consumir drogas y podrían estar en mayor riesgo de retomar el consumo (recaída).

    • Si un ser querido está en crisis llame a la Línea Nacional Lifeline de Prevención del Suicidio (enlace externo) al 1-800-273-TALK (8255),o envíe por texto la palabra HELLO al número 741741. Ambos servicios son gratuitos y confidenciales y están disponibles las 24 horas, todos los días de la semana. Las personas con impedimentos auditivos pueden comunicarse con Lifeline a través del servicio TTY, 1-800-799-4889.
      • Comuníquese directamente con las redes sociales si le preocupan las publicaciones de un amigo en dichas redes.
      • En caso de emergencia, llame al 911.
    • Si conoce a alguien que tiene un trastorno por consumo de drogas o se está recuperando de un trastorno por consumo de drogas, este puede ser un buen momento para comunicarse con esa persona para ver cómo está y recordarle que hay gente que la quiere.
    • También puede alentar a ese ser querido a emplear herramientas eficaces para lidiar con la situación y reducir los efectos del estrés y el miedo y aliviar la ansiedad, la depresión y otras emociones difíciles.
    • Si la persona está consumiendo cada vez más drogas o reduciendo los tratamientos durante la pandemia, ayúdela a conectarse con recursos de apoyo, incluidos recursos virtuales para la recuperación:
      • Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA)
        • FindTreatment.gov (en inglés) y 1-800-662-HELP (4357): podrá conectarse con uno de los miles de proveedores con licencia estatal que se especializan en el tratamiento de trastornos por consumo de drogas, drogadicción y enfermedades mentales.
        • Recursos virtuales de recuperación para el consumo de drogas y la salud mental (en inglés): enlaces a reuniones virtuales y recursos de apoyo para la recuperación ofrecidos por varios grupos de ayuda mutua y otras organizaciones; el sitio también contiene información sobre cómo crear una reunión virtual.
      • Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo (NIAAA)
    Imagen
    This scanning electron microscope image shows SARS-CoV-2 (round gold objects) emerging from the surface of cells cultured in the lab
    Courtesy of NIAID
    Esta imagen con microscopio electrónico de barrido muestra el SARS-CoV-2 (objetos circulares dorados) saliendo de la superficie de células cultivadas en el laboratorio. SARS-CoV-2  es el virus que causa la enfermedad COVID-19. Imagen capturada y coloreada en los laboratorios Rocky Mountain del NIAID en Hamilton, Montana.

    Orientación para investigadores

    Orientación para investigadores

    Recursos del sistema penal

    Centros para la Prevención y el Control de Enfermedades (CDC)

    Referencias

    1. Wang QQ, Kaelber DC, Xu R, Volkow ND. COVID-19 risk and outcomes in patients with substance use disorders: analyses from electronic health records in the United States. Molecular Psychiatry. 2020;26(1):30-39. doi:10.1038/s41380-020-00880-7
    2. Benjamin-Johnson R, Moore A, Gilmore J, Watkins K. Access to Medical Care, Use of Preventive Services, and Chronic Conditions Among Adults in Substance Abuse Treatment. Psychiatric Services. 2009;60(12):1676-1679. doi:10.1176/ps.2009.60.12.1676
    3. Chitwood DD, Sanchez J, Comerford M, McCoy CB. Primary Preventive Health Care Among Injection Drug Users, Other Sustained Drug Users, and Non-Users. Substance Use & Misuse. 2001;36(6-7):807-823. doi:10.1081/ja-100104092
    4. Volkow ND. Collision of the COVID-19 and Addiction Epidemics. Annals of Internal Medicine. 2020;173(1):61-62. doi:10.7326/m20-1212
    5. White JM, Irvine RJ. Mechanisms of fatal opioid overdose. Addiction. 1999;94(7):961-972. doi:10.1046/j.1360-0443.1999.9479612.x
    6. Polcin DL. Co-occurring substance abuse and mental health problems among homeless persons: Suggestions for research and practice. Journal of Social Distress and the Homeless. 2015;25(1):1-10. doi:10.1179/1573658x15y.0000000004