Con fines de investigación, la unidad de medida estándar de THC se establece en 5 mg

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Una investigadora trabaja en el laboratorio.
Gentileza del NIDA

A medida que aumenta la disponibilidad de cannabis y su consumo es cada vez más aceptado socialmente en Estados Unidos, facilitar la investigación sobre los efectos de la droga cobra mayor importancia. Sin embargo, un obstáculo considerable ha sido la falta de una unidad estándar para medir la cantidad consumida y comparar sus efectos en diferentes estudios. A menudo, resulta difícil interpretar los datos experimentales existentes debido a la amplia variación en la potencia del material vegetal de la planta de cannabis y sus extractos, la falta de medidas estándares de consumo y la gran variedad de formas en que las personas consumen cannabis.  Para ayudar a rectificar esto, el NIDA, junto con el Instituto Nacional del Cáncer; el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre, y el Instituto Nacional de Salud Mental han publicado un anuncio en la Guía de los Institutos Nacionales de la Salud (en inglés) en el cual instruyen a los investigadores financiados por estos institutos a medir y comunicar sus hallazgos de investigaciones clínicas sobre el cannabis utilizando una medida estándar de 5 miligramos de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC).

Una unidad estándar no constituye un límite ni ningún tipo de recomendación sobre el consumo para los consumidores o los dispensarios; se trata simplemente de una unidad de medida para ayudar a facilitar la investigación sobre el cannabis. Se han aplicado similares medidas estándares a otras sustancias. Los investigadores utilizan miligramos equivalentes de morfina para comparar los efectos de opioides de diferentes potencias. Y la investigación sobre el alcohol y el tabaco se ha visto facilitada con la definición de una bebida estándar (0.6 onzas líquidas o 14 gramos de alcohol puro) y un cigarrillo, respectivamente.

El cannabis es una planta compleja con muchos componentes que pueden influir en los efectos que produce; sin embargo, las investigaciones han establecido que el THC es el principal componente químico responsable de la euforia o high que persiguen los usuarios y de algunos de los efectos medicinales que se han demostrado en ensayos clínicos. Al igual que ocurre con otras drogas, los efectos del THC varían según la vía de administración y la tolerancia del consumidor, entre otros factores. Contar con una unidad de medida estándar facilitará la comparación de la influencia que estos factores tienen en la manera en que las personas responden a la droga. 

Una unidad estándar no establece un límite sobre la cantidad de THC que los investigadores pueden utilizar en los experimentos; para la investigación pueden utilizar múltiplos (o fracciones) de la unidad. Pero la adopción de una unidad estándar con fines de medición y reporte facilitará la interpretación de los datos y permitirá diseñar experimentos sobre los efectos de la droga que tengan relevancia práctica en la vida real, además de facilitar la plasmación de esas investigaciones en políticas y prácticas clínicas.

Utilizar una medida estándar de THC en la investigación sobre el cannabis nos ayudará a comprender mejor los efectos de la exposición acumulativa al THC —como los efectos de la exposición prenatal o durante la adolescencia, por ejemplo— en el desarrollo del cerebro, la cognición y los logros educativos. También facilitará la comprensión de los efectos médicos adversos del THC que se observan en los consumidores asiduos, como hiperémesis o toxicidad cardiovascular, o las psicosis que se observan en personas con ciertas vulnerabilidades subyacentes. En la investigación del tratamiento del trastorno por consumo de cannabis, una medida estándar permitirá que los investigadores capturen con mayor precisión la reducción del consumo como una medida de resultado, de la misma forma en que ahora capturan reducciones de significancia clínica en el consumo de alcohol a través de días de consumo intenso, que se definen como cuatro o más bebidas por día para las mujeres y cinco o más para los hombres. En el entorno del cáncer, el uso de una medida estándar de THC ayudará en la investigación de los mecanismos moleculares de los efectos del cannabis sobre el crecimiento de tumores, la invasión y la metástasis, así como también en la investigación clínica para determinar los beneficios y riesgos del uso del cannabis para varios efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer, como náuseas y vómitos, control del dolor, neuropatías, ansiedad, insomnio y pérdida del apetito.  

La decisión del NIDA de establecer una medida estándar de 5 miligramos de THC está fundamentada en varios años de recopilación de datos y deliberación. El Grupo de Tareas de Investigación de Políticas sobre el Cannabis, establecido en 2017 por el Consejo Nacional de Asesoramiento sobre el Abuso de Drogas, publicó un informe (en inglés) en 2018 en el cual recomendó que el NIDA explorara el establecimiento de una unidad estándar de THC para facilitarles a los investigadores el análisis del consumo de cannabis y ayudar a quienes lo consumen a comprender sus propias pautas de consumo de la droga. En octubre de 2019, en un artículo publicado en la revista Addiction (en inglés), los investigadores Tom P. Freeman (University of Bath, Reino Unido) y Valentina Lorenzetti (Australian Catholic University) propusieron adoptar 5 miligramos como medida estándar de THC. En marzo de 2020, el NIDA emitió una solicitud de información (en inglés) dirigida a la comunidad de investigadores, partes interesadas y al público en general con el propósito de recabar comentarios sobre la propuesta de establecer una unidad de medida estándar para el cannabis con fines de investigación.

Las respuestas reflejaron opiniones variadas pero, en general, la idea obtuvo respaldo. Algunos sugirieron que una medida mayor —10 miligramos— sería más relevante para las personas que consumen cannabis con frecuencia o consumen los muy potentes productos que existen en la actualidad. Pero en profundas y largas discusiones con los expertos en el área se observó que el respaldo era más amplio para la recomendación original de Freeman y Lorenzetti de 5 miligramos. Esta dosis puede producir euforia (high) tanto en consumidores experimentados como ocasionales, pero en la mayoría de los estudios no produjo efectos adversos. En algunos estados, 5 mg ya es la porción estándar en los productos comestibles que contienen THC (si bien hay otros que usan 10 mg).

La medida estándar de 5 mg se aplicará solamente al THC, no a los otros componentes psicoactivos de la planta de cannabis, como el cannabidiol (CBD). Esperamos que la adopción de un estándar de 5 mg permita que tanto los investigadores como el público en general comprendan con mayor claridad los efectos del THC.

Ver también el artículo FAQs Regarding Notice of Information: Establishment of a Standard THC Unit To Be Used in Research (en inglés).

 

Dra. Nora Volkow, directora

Aquí destaco la importante labor que está llevando a cabo el NIDA y otras novedades relacionadas con la ciencia detrás del consumo de drogas y la adicción.

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