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NIDA

Abuso y adicción a la metanfetamina

¿Corren riesgo los abusadores de la metanfetamina de contraer VIH/SIDA y hepatitis B y C?

El incremento en la propagación del VIH y de la hepatitis B y C son, en parte, consecuencias del aumento en el abuso de la metanfetamina, no sólo en las personas que se inyectan la droga sino también en los abusadores de metanfetamina que no se inyectan. Entre los usuarios que se inyectan la droga, la infección por VIH y otras enfermedades infecciosas se transmite principalmente a través de jeringas, agujas y otros aparatos contaminados que son usados por más de una persona. No obstante, no importa el método de administración, los efectos intoxicantes de la metanfetamina alteran el juicio y la inhibición y hacen que las personas se involucren en comportamientos riesgosos.

La metanfetamina está asociada con una cultura de comportamiento sexual peligroso, tanto entre hombres que tienen sexo con otros hombres como entre las poblaciones heterosexuales. Este vínculo puede deberse al hecho de que la metanfetamina y otros estimulantes psicomotores pueden incrementar la libido. Paradójicamente, el abuso a largo plazo de la metanfetamina puede estar asociado con una disminución en el funcionamiento sexual, por lo menos en los hombres. Esta combinación de inyectarse la metanfetamina con comportamientos sexuales de riesgo puede aumentar la posibilidad de contraer el VIH. Incluso, algunos informes epidemiológicos parecen indicar que ya se está viendo un mayor incremento en la infección por VIH entre los que abusan de la metanfetamina en comparación con los que abusan de opiáceos y otras drogas. Por ejemplo, aunque aún no se ha establecido el vínculo entre la infección por VIH y el abuso de la metanfetamina entre heterosexuales, los datos muestran una asociación entre el abuso de la metanfetamina y la propagación del VIH entre hombres que tienen sexo con otros hombres.

El abuso de la metanfetamina también puede empeorar el avance del VIH y sus consecuencias. En estudios en animales, la metanfetamina aumentó la replicación viral; en los humanos, el VIH causó mayor daño neuronal y deterioro cognitivo en las personas que abusan de la metanfetamina en comparación con aquellas que no abusan drogas.

Las investigaciones financiadas por el NIDA han encontrado que, a través de los programas de tratamiento, de prevención y de participación comunitaria, los abusadores pueden cambiar sus comportamientos de riesgo para el VIH. El abuso de drogas se puede eliminar y los comportamientos de riesgo asociados al uso de drogas, como el compartir agujas y las prácticas sexuales peligrosas, se pueden reducir significativamente, disminuyendo así el riesgo de exposición al VIH y a otras enfermedades contagiosas. Por lo tanto, el tratamiento para el abuso de drogas es una forma de prevención del VIH.

Página actualizada en septiembre del 2007

Serie de reportes de investigación

Esta serie de reportes, dirigida al público en general, los legisladores, los grupos educativos y los profesionales de la salud, explica la ciencia detrás de los resultados de la investigación.  La serie informa sobre los resultados de las investigaciones de interés nacional.

Toma el reto nacional sobre el coeficiente intelectual (CI) sobre las drogas