In English
NIDA

Las drogas, el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción

La prevención del abuso de drogas: La mejor estrategia

¿Por qué la adolescencia es un período crítico para prevenir la drogadicción?

Como se indicó anteriormente, el uso temprano de drogas aumenta las probabilidades de problemas más serios de abuso de drogas y adicción. Recuerde, las drogas cambian al cerebro y esto puede llevar a la adicción y a otros problemas serios. Por lo tanto, la prevención del uso temprano de drogas o de alcohol puede reducir el riesgo de que en el futuro se progrese al abuso y a la adicción.

El riesgo del abuso de drogas aumenta tremendamente durante los períodos de transición, tales como un cambio de escuela, una mudanza o el divorcio. Si podemos prevenir el abuso de drogas, podemos prevenir la drogadicción. Durante la primera etapa de la adolescencia, cuando los niños pasan de la primaria a la escuela media, se enfrentan a nuevos retos sociales y académicos. Con frecuencia en este período los niños son expuestos por primera vez a sustancias de abuso, como los cigarrillos y el alcohol. Cuando ingresan a la secundaria, los adolescentes se pueden encontrar con que hay una mayor abundancia de drogas, más abuso de drogas por los adolescentes mayores y actividades sociales en donde se usan drogas.

Al mismo tiempo, muchos comportamientos que son aspectos normales del desarrollo, tal como hacer algo riesgoso o temerario, pueden aumentar las tendencias de los adolescentes a experimentar con las drogas. Algunos adolescentes tal vez cedan a las presiones de los amigos que abusan de drogas, para compartir estas experiencias con ellos. Otros pueden pensar que si toman ciertas drogas, como los esteroides, mejorarán su apariencia o rendimiento atlético o que si abusan de sustancias como el alcohol o el éxtasis (MDMA), podrían disminuir su ansiedad en eventos sociales.

Debido a que el juicio y la capacidad de los adolescentes para tomar decisiones todavía no están completamente desarrollados, su habilidad para evaluar los riesgos con exactitud y tomar decisiones sensatas sobre el consumo de drogas puede encontrarse aún limitada. El abuso de las drogas y del alcohol puede interrumpir la función cerebral en áreas críticas a la motivación, la memoria, el aprendizaje y el control del comportamiento. Por lo tanto, no es sorprendente que los adolescentes que abusan del alcohol y de otras drogas a menudo tengan problemas de familia o en la escuela, un mal rendimiento académico, problemas de salud (incluyendo de salud mental), y problemas con el sistema judicial de menores.

Las encuestas nacionales sobre el uso de drogas indican que algunos niños ya están abusando de las drogas a los 12 ó 13 años.

¿Pueden los programas científicamente validados prevenir la drogadicción en los jóvenes?

La Zona de Peligro De las Drogas: La Mayoria de Uso de Drogas Ilicitas Comienza en Los Años de Adolecencia

Sí. El término “científicamente validados” quiere decir que esos programas han sido diseñados racionalmente basándose en los conocimientos actuales, han sido probados rigurosamente y han demostrado que producen resultados positivos. Los científicos han desarrollado una gran variedad de programas que cambian de manera favorable el balance entre los factores de riesgo y los de protección para el abuso de drogas en las familias, escuelas y comunidades. Las investigaciones han demostrado que los programas científicamente validados, como los descritos en el libro del NIDA “Cómo prevenir el uso de drogas en los niños y los adolescentes: Una guía con base científica para padres, educadores y líderes de la comunidad”, pueden reducir significativamente el uso temprano del tabaco, alcohol y drogas ilícitas. Otros programas reducen el abuso de drogas entre los jóvenes que ya han comenzado a abusar de las drogas y el alcohol.

¿Cómo funcionan los programas científicamente validados?

Los programas de prevención funcionan reforzando los factores de protección y eliminando o reduciendo los factores de riesgo para el consumo de drogas. Los programas están diseñados para diferentes edades y pueden ser específicamente diseñados tanto para personas o grupos particulares, como para las escuelas o el hogar. Hay tres tipos de programas:

  • Los programas universales que tratan los factores de riesgo y de protección que todos los niños en un ambiente dado tienen en común, como por ejemplo, en la escuela o en la comunidad.
  • Los programas selectivos que se dirigen a grupos de niños y adolescentes que tienen factores que aumentan aún más el riesgo para el abuso de drogas.
  • Los programas indicados están diseñados para los jóvenes que ya han comenzado a abusar de las drogas.

¿Son eficaces todos los programas de prevención para reducir el abuso de drogas?

Cuando los programas de prevención del abuso de drogas que han sido científicamente validados se implementan adecuadamente en las escuelas y comunidades, se observa una reducción en el abuso de alcohol, tabaco y drogas ilícitas. Estos programas ayudan a los maestros, padres y profesionales del cuidado de la salud a formar las percepciones de los jóvenes sobre los riesgos del abuso de drogas. Aunque hay muchos eventos y factores culturales que afectan las tendencias de abuso de drogas, los jóvenes que perciben que el abuso de drogas es perjudicial, reducen su nivel de abuso.

El consumo de drogas disminuye cuando los jóvenes perciben que las drogas son perjudiciales.
El consumo de drogas ilícitas por adolescentes disminuyó en un 24 por ciento del 2001 al 2007. La prevención juega un papel esencial en la disminución del consumo de drogas.Fuente: Estudio de Observación del Futuro del 2007. Universidad de Michigan, auspiciado por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.

¡Buenas noticias! El consumo de drogas ilícitas por adolescentes disminuyó en un 24 por ciento del 2001 al 2007. La prevención juega un papel esencial en la disminución del consumo de drogas.

Para más información sobre la prevención, vea la publicación del NIDA titulada Cómo prevenir el uso de drogas en los niños y los adolescentes: Una guía con base científica para padres, educadores y líderes de la comunidad.

Página actualizada en febrero del 2008