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NIDA

Marihuana: Hechos que los padres deben saber

De padres a hijos: Hablando sobre los riesgos

Imagen de una niña adolescente conversando con el papá

Introducción

¿Por qué los jóvenes consumen marihuana?  Los niños y los adolescentes empiezan a fumar marihuana por muchas razones. La curiosidad y el deseo de pertenecer a un grupo social son las más comunes. Algunos adolescentes tienen una red de amigos que consumen drogas y los incitan a que hagan lo mismo (presión de grupo). Aquellos que ya han comenzado a fumar cigarrillos o a beber alcohol, o ambas cosas, corren un mayor riesgo de consumir marihuana también. Y los niños y adolescentes con trastornos mentales (como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad—TDAH, el trastorno de conducta o la ansiedad), que no han recibido tratamiento, o que fueron víctimas de abuso físico o sexual, corren mayor riesgo de consumir marihuana y otras drogas a una edad temprana.

Para algunos, el consumo de drogas comienza como una táctica para salir adelante, para lidiar con la ansiedad, la ira, la depresión, el aburrimiento y otros sentimientos desagradables. Pero, en realidad, drogarse puede simplemente ser una manera de evadir los problemas y retos relacionados con el fin de la infancia. Hay investigaciones que también sugieren que el consumo de alcohol y drogas por parte de familiares desempeña un papel importante a la hora de determinar si los niños o adolescentes comienzan a consumir drogas. Los padres, abuelos y hermanos mayores son ejemplos a seguir para los niños.

Así que de hecho, todos los aspectos del entorno de un adolescente (el hogar, la escuela y el vecindario) pueden influir en su decisión de probar o no probar drogas.

¿Cómo puedo prevenir que mi hijo(a) consuma marihuana? No existe ninguna varita mágica que prevenga el consumo de drogas en los adolescentes. No obstante, los estudios nos muestran que los padres tienen una gran influencia en los adolescentes, ¡aunque no lo parezca! Hable abiertamente con sus hijos y siga participando activamente en sus vidas.

Para ayudarlo a comenzar, a continuación encontrará algunos resúmenes breves, basados en investigaciones que se han hecho sobre la marihuana, para que los comparta con sus hijos a fin de ayudarlos a separar los hechos de los mitos, y a tomar decisiones más sensatas. Los siguientes datos se eligieron porque reflejan las preguntas y comentarios que recibimos a diario por parte de adolescentes en nuestro sitio web y en nuestro blog. En resumen, estos representan aquello que preocupa a los adolescentes. A continuación de los resúmenes, encontrará información sobre algunas de las preguntas más comunes al respecto y sobre otros recursos de información.

¿Sabía usted que...?

La marihuana puede ser adictiva. El consumo continuo de marihuana puede llevar a la adicción, lo que significa que la persona con frecuencia no puede dejar de consumir la droga cuando desea hacerlo, aunque el uso de esta esté afectando negativamente varios aspectos de su vida. Se estima que la marihuana produce adicción en aproximadamente el 9 por ciento, o en casi 1 de cada 11 personas de los que la consumen al menos una vez. Esta tasa aumenta a aproximadamente 1 de cada 6 personas, o el 17 por ciento, para quienes comienzan a consumirla en la adolescencia, y entre un 25 a un 50 por ciento entre las personas que la consumen a diario. En el 2012, 4.3 millones de las más de 7.3 millones de personas que abusaban o eran adictas a alguna droga ilegal eran adictas a la marihuana. Además, entre los jóvenes que reciben tratamiento por el abuso de sustancias, la marihuana representa el mayor porcentaje de admisiones: el 74 por ciento entre adolescentes de 12 a 14 años de edad, y el 76 por ciento entre jóvenes de 15 a 17 años de edad.

Conducir bajo la influencia de la de marihuana no es seguro. La marihuana compromete el juicio y afecta muchas otras habilidades necesarias para conducir de una forma segura: la atención, la concentración, la coordinación y el tiempo de reacción. Usar marihuana hace que sea más difícil poder juzgar las distancias y reaccionar ante las señales visuales y auditivas en la carretera. La marihuana es la droga ilegal identificada con mayor frecuencia en accidentes mortales (detectada en el torrente sanguíneo de alrededor del 14 por ciento de los conductores), a veces en combinación con alcohol u otras drogas. Por sí sola, se cree que la marihuana casi duplica la posibilidad de que un conductor sufra un accidente, y la combinación de marihuana con apenas pequeñas cantidades de alcohol es aún más peligrosa que usar cualquiera de estas sustancias por sí solas.

La marihuana está vinculada con el fracaso escolar. La marihuana tiene efectos negativos en la atención, la motivación, la memoria y el aprendizaje, que pueden persistir aún después de que los efectos inmediatos de la droga hayan desaparecido, sobre todo en los que la consumen regularmente. Alguien que fuma marihuana todos los días podría desempeñarse a un nivel intelectual reducido la mayor parte del tiempo o siempre. Investigaciones recientes sugieren que las personas que empiezan a consumir marihuana en grandes cantidades durante la adolescencia podrían perder un promedio de 8 puntos en su cociente intelectual (CI) de manera permanente, para mediados de la edad adulta. En comparación con compañeros que no consumen, los estudiantes que fuman marihuana tienden a tener calificaciones más bajas y a ser más propensos a abandonar la escuela secundaria. Los consumidores de marihuana a largo plazo manifiestan (en mayor proporción que los que no la usan) estar menos satisfechos con sus vidas, tener problemas de memoria y problemas en sus relaciones, una salud física y mental deficiente, salarios más bajos y alcanzar menos éxito profesional.

Las dosis altas de marihuana pueden causar psicosis o pánico durante la intoxicación. Aunque los científicos aún no saben si el consumo de marihuana puede causar alguna enfermedad mental, las dosis elevadas pueden inducir una psicosis aguda (percepciones y pensamientos perturbados, como paranoia) o ataques de pánico. En las personas que ya padecen de esquizofrenia, el consumo de marihuana puede empeorar los síntomas psicóticos, y hasta el momento la evidencia científica que existe sugiere que hay una relación entre consumir marihuana a una edad temprana y tener un riesgo más alto de padecer de psicosis, en aquellos que ya son propensos a tener esta enfermedad.

Página actualizada en marzo del 2014