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DrugFacts: Conducir bajo la influencia de las drogas

Actualizada en diciembre del 2013

El uso de cualquier droga psicoactiva (que altera la mente) hace que sea sumamente peligroso conducir un vehículo, y lo hace ilegal de la misma manera que es ilegal conducir después de beber alcohol. Conducir drogado pone en riesgo no sólo al conductor, sino también a sus pasajeros y a otras personas que comparten la carretera.

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¿Por qué es peligroso conducir bajo la influencia de las drogas?

Los efectos de cada droga difieren dependiendo de cómo actúan en el cerebro, pero todas deterioran las facultades necesarias para la operación segura de un vehículo. Estas facultades incluyen las habilidades motoras, el equilibrio y la coordinación, la percepción, la atención, el tiempo de reacción y el juicio. Incluso cantidades pequeñas de algunas drogas pueden tener un efecto mensurable en la capacidad de conducir.

¿Cuántas personas conducen bajo la influencia de las drogas?

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH, por sus siglas en inglés) del 2012, se calcula que unas 10.3 millones de personas de 12 años o mayores (es decir, un 3.9 por ciento de los adolescentes y adultos) reportaron haber conducido bajo la influencia de drogas ilícitas durante el año anterior a la encuesta. Esta cifra fue superior a la tasa del 2011 (del 3.7 por ciento) e inferior a la tasa del 2002 (del 4.7 por ciento). En comparación, en el 2012, se calcula que unas 29.1 millones de personas (el 11.2 por ciento) informaron haber conducido bajo la influencia del alcohol por lo menos una vez en el año anterior a la encuesta. Este porcentaje se ha reducido desde el 2002, cuando fue del 14.2 por ciento.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de las Carreteras del 2007 de la Administración Nacional para la Seguridad Vial (NHTSA, por sus siglas en inglés), más del 16 por ciento de las personas que conducían por la noche los fines de semana dieron positivo en las pruebas para drogas ilegales o medicamentos con o sin prescripción médica. Más del 11 por ciento dio positivo para las drogas ilícitas.

Según los datos de la NSDUH, los hombres son más propensos que las mujeres a conducir bajo la influencia de una droga ilícita o del alcohol. Además, los adultos jóvenes de 18 a 25 años son más propensos a conducir después de consumir drogas en comparación con los conductores en otros grupos de edad.

¿Con qué frecuencia se causa un accidente debido a la conducción bajo la influencia de las drogas?

Es difícil medir la contribución exacta de la intoxicación por drogas a los accidentes vehiculares, ya que, fuera del alcohol, no se realizan análisis de drogas en sangre de manera consistente, y además muchos conductores que causan accidentes han ingerido tanto drogas como alcohol, por lo que es difícil determinar qué sustancia tuvo el mayor efecto.

Un estudio de la NHTSA encontró que en el 2009, el 18 por ciento de los conductores heridos de muerte dieron positivo para al menos una droga ilícita o medicamento con o sin prescripción, un aumento del 13 por ciento con respecto al 2005.

Los adolescentes y la conducción bajo la influencia de las drogas

Los accidentes vehiculares son la principal causa de muerte en los jóvenes de 16 a 19 años. Cuando la relativa falta de experiencia de conducir de los adolescentes se combina con el consumo de marihuana o de otras sustancias que afectan las capacidades cognitivas y motoras, los resultados pueden ser trágicos.

Entre el 2001 y el 2006, el 14.1 por ciento de los estudiantes de la secundaria que contestaron a las preguntas del Estudio de Observación del Futuro admitieron haber conducido bajo la influencia de la marihuana en las 2 semanas anteriores a la encuesta.

¿Qué drogas contribuyen a los accidentes?

Después del alcohol, el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol), el ingrediente activo en la marihuana, es la sustancia que se encuentra con más frecuencia en la sangre de los conductores intoxicados, los conductores heridos de muerte y las víctimas de los accidentes vehiculares. Los estudios realizados en diversos lugares han encontrado que aproximadamente entre el 4 y el 14 por ciento de los conductores que sufrieron lesiones o murieron en accidentes de tráfico dieron positivo para el THC.

Un estudio de más de 3.000 conductores heridos de muerte en Australia demostró que cuando había THC presente en la sangre del conductor, era mucho más probable que fuera culpable del accidente. Además, cuanto mayor era la concentración de THC, más alta era la probabilidad de que el conductor fuera culpable.

Hay evidencia considerable de estudios de conducción tanto reales como simulados que indican que la marihuana puede afectar negativamente a la atención de un conductor, la percepción del tiempo y la velocidad, y la capacidad de aprovechar la información obtenida de las experiencias pasadas. La investigación muestra que el deterioro se incrementa significativamente cuando se combina la marihuana con el alcohol.

Otras drogas comúnmente implicadas en los accidentes incluyen los opiáceos, las anfetaminas, las benzodiacepinas y la cocaína. Por ejemplo, en un estudio realizado en el 2003 de conductores lesionados gravemente que ingresaron a un centro de traumatología de Maryland, había drogas que no eran alcohol presentes en más de la mitad de los casos. Éstas incluyeron la marihuana (el 26.9 por ciento), la cocaína (el 11.6 por ciento), las benzodiacepinas (el 11.2 por ciento), y los opiáceos y otros medicamentos de prescripción (el 10.2 por ciento). En una cuarta parte de los casos, estaban presentes tanto el alcohol como otras drogas.

Muchos medicamentos de prescripción, incluyendo los opioides para aliviar el dolor y las benzodiacepinas recetadas para los trastornos de ansiedad o del sueño vienen con advertencias en contra de la operación de maquinaria, incluyendo vehículos motorizados, por un periodo determinado de tiempo después de haberlos consumido. Cuando se abusa de los medicamentos de prescripción (es decir, cuando se toman sin supervisión médica), es mucho más probable conducir con las facultades deterioradas y tener otras reacciones perjudiciales.

Para más información

Para más información en inglés sobre la conducción bajo la influencia de las drogas, visite http://www.whitehouse.gov/ondcp/drugged-driving.

Página actualizada en diciembre del 2013

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