El abuso y uso no médico de medicamentos de prescripción es un problema grave de salud pública en los Estados Unidos. Aunque la mayoría de las personas toman los medicamentos de prescripción de manera responsable, se calcula que unas 52 millones de personas (el 20 por ciento de las personas de 12 años y mayores) han consumido medicamentos de prescripción por razones no médicas al menos una vez en su vida, y los jóvenes tienen una representación importante en este grupo.
Un examen de 12 preguntas que anima a las personas a poner a prueba su conocimiento sobre el abuso de drogas y la adicción. Las respuestas muestran el enlace entre la ciencia y el abuso de drogas.
El abuso de los medicamentos de prescripción ocurre cuando se toman sin que el doctor los haya recetado o si se toman de una manera o en una cantidad diferente a como fueron recetados. El abuso de los medicamentos de prescripción puede tener efectos graves y nocivos para la salud, incluyendo la intoxicación o el envenenamiento, e incluso la muerte.
La metanfetamina viene en muchas formas diferentes y se puede inhalar, tragar, inyectar o fumar. La metanfetamina puede causar muchos efectos dañinos como problemas para dormir, paranoia, agresividad y alucinaciones.
Proporciona información sobre cómo la nicotina afecta al corazón, alterando la frecuencia cardiaca y la presión arterial. También habla sobre la dependencia, el tratamiento y los efectos a largo plazo debido al uso de la nicotina.
Las drogas estimulantes como la cocaína, el "crack", las anfetaminas y la cafeína son sustancias que aceleran la actividad del cerebro y de la médula espinal. Con frecuencia, los estimulantes ejercen influencia sobre el usuario de manera que se vuelve más hablador y ansioso o tiene una sensación de gran alegría.
Los esteroides anabólicos son versiones artificiales de una hormona llamada testosterona, que todos tenemos en nuestro cuerpo. Algunas personas se inyectan los esteroides anabólicos o se los toman en píldoras porque quieren que sus músculos crezcan más rápido.
El fijador para el pelo, la gasolina y la pintura en aerosol son todos inhalantes, al igual que muchos otros productos de uso diario. Algunas personas inhalan los vapores a propósito.
Tal vez hayas oído de ciertas drogas como la heroína, la morfina o la codeína. Éstas son ejemplos de opiáceos. Si alguien usa opiáceos una y otra vez, es probable que su cerebro comience a depender de estas drogas.